El reparto
Dos ex se reparten las cosas: el secador, las tazas, la sartén. Todo en calma hasta que llegan al gato.
- La otra personaTenemos que devolvernos las cosas
- TúDe acuerdo
- La otra personaTú tienes mi secador, dos tazas y un cargador
- TúTú tienes mi jersey, los cascos y la sartén
- La otra personaLa sartén no te la doy
- TúEs mi sartén
- La otra personaAprendí a cocinar con ella. O sea, que es mía
- pausa 1.0 s
- TúVale. Entonces me quedo el secador
- La otra persona¿Para qué quieres tú un secador?
- TúTú aprendiste a secarte el pelo con él. Ahora me toca a mí
- La otra personaMuy gracioso
- Y el gato me lo llevo yo
- TúEl gato decidirá
- pausa 1.5 s
- La otra personaEl gato ha decidido
- Tú¿Ya?
- La otra personaHa venido solo. Tres pisos por la escalera
- TúLe has puesto comida en la escalera
- La otra personaEso se llama argumentar
- pausa 1.2 s
- TúVale. Paso a por la sartén a las siete
- La otra personaVen. El gato te echa de menos
- El gato. Yo no
- TúEntendido
Por qué hace gracia
La discusión por las cosas hace gracia porque los dos usan el mismo argumento y ninguno se da cuenta. El final, con el gato que lo echa de menos «yo no», dice más que toda la pelea y deja la historia abierta.
Cómo hacerla tuya
El objeto en disputa puede ser cualquiera con historia compartida: la cafetera, la manta, el abono del gimnasio. Pero deja el gato: un árbitro vivo hace graciosa la pelea y a la vez deja ver que hace tiempo que no va de cosas.
Todas las conversaciones son ficción. Cualquier parecido con personas reales es casualidad.
Convierte una conversación graciosa en video
Un diálogo gracioso luce muy bien en un video vertical corto. Elige cómo se verá el chat o envía el guion al bot y recibe el MP4 terminado.