Tenemos que hablar
Tres palabras que le hacen confesar todo lo que nadie le había preguntado.
- La otra personaTenemos que hablar en serio
- Tú¿Qué ha pasado?
- La otra personaLo hablamos esta noche
- pausa 1.2 s
- TúSi es por el plato, se cayó solo
- La otra persona¿Qué plato?
- TúNinguno. Olvídalo
- Si es por tu champú, lo he dejado en su sitio
- La otra persona¿Has usado mi champú?
- TúUna vez. Está casi lleno
- pausa 1.0 s
- Si es porque le dije a tu madre que sabes cocinar, era un cumplido
- La otra personaInteresante
- TúY el arañazo del coche ya estaba antes. Casi
- pausa 1.5 s
- La otra personaQuería hablar de las vacaciones
- ¿Montaña o playa?
- TúPlaya
- La otra personaBien
- Y ahora hablemos del plato, del champú y del coche
- Tú¿Puedo volver a lo de «lo hablamos esta noche»?
- La otra personaYa lo estamos hablando
Por qué hace gracia
Toda la historia se apoya en un miedo: «tenemos que hablar» sin explicación. Cada confesión es mayor que la anterior, el lector se ríe antes de que llegue la respuesta, y la respuesta resulta ser la más inofensiva posible.
Cómo hacerla tuya
Elige confesiones que encajen con tus personajes, pero que cada una sea un poco más seria que la anterior y la última se escape casi sin querer. La respuesta corta del final importa más que una larga: cuantas menos palabras, más gracia.
Todas las conversaciones son ficción. Cualquier parecido con personas reales es casualidad.
Convierte una conversación graciosa en video
Un diálogo gracioso luce muy bien en un video vertical corto. Elige cómo se verá el chat o envía el guion al bot y recibe el MP4 terminado.