Leche para la abuela
Tres reglas para el verano: no salir del portón después de las diez, no responder a tu nombre y dejar leche en el porche cada noche.
- La otra persona¿Llegaste bien?
- TúSí. Me recibió mi abuela
- Me dio tres reglas
- La otra persona¿Cuáles?
- TúNo salir del portón después de las diez
- No responder si me llaman por mi nombre desde el patio
- Y dejar cada noche un vaso de leche en el porche
- pausa 1.5 s
- La otra persona¿Para el gato?
- TúNo hay gato
- La otra personaEntonces para quién
- TúSe lo pregunté. Dijo que no es asunto mío
- pausa 1.2 s
- La otra personaQué abuela más rara
- TúNo es rara. Tiene miedo
- Le tiemblan las manos cuando lo sirve
- pausa 1.8 s
- La otra persona¿Lo has estado dejando?
- TúTres noches seguidas
- Por la mañana el vaso está vacío y fregado
- La otra persona¿Fregado?
- TúFregado. Alguien lo limpia y lo devuelve
- pausa 1.5 s
- La otra personaA lo mejor lo hace ella
- TúEsta noche no dormí y vigilé la ventana
- La otra personaY
- TúSe llevaron el vaso a las 2:40
- pausa 1.2 s
- La otra personaQuién
- TúNo lo vi bien. Va muy pegado al suelo
- La otra persona«Va»
- TúMide como un niño y no anda como un niño
- pausa 1.8 s
- La otra personaVuelve por la mañana
- TúVolveré
- El vaso ha vuelto vacío, como siempre
- Solo que hoy hay dos
- La otra persona¿Dos vasos?
- pausa 1.5 s
- TúDos. Y hay que llenar los dos
- La otra personaPregúntale a tu abuela
- pausa 1.2 s
- TúMi abuela está durmiendo
- Lo he comprobado dos veces, duerme
- pausa 1.5 s
- Entonces quién llena el segundo
Cómo funciona
Las tres reglas se entregan como detalles domésticos y ninguna se explica. El segundo vaso del final dice más que cualquier descripción de quién viene a por él.
Todas las historias son ficción. Cualquier parecido con personas o hechos reales es casualidad.