Conversaciones de terror: instituto
El instituto asusta porque el lector se lo sabe de memoria. El plano, el horario, la lista de clase, el timbre a la misma hora: todo eso ya está en la cabeza. La historia no hay que explicarla, basta con mover un detalle.
Por qué el instituto funciona mejor que la casa abandonada
En una casa abandonada puede haber cualquier cosa, y por eso no hay nada que dé miedo. En el instituto es al revés: se sabe cuántos alumnos hay en clase, adónde lleva el pasillo y quién debería estar en la mesa de conserjería. El miedo llega en el segundo en que uno de esos números no cuadra.
Por eso las mejores historias de instituto se apoyan en un documento. Un horario, un parte, la lista de quién ha leído el mensaje: con un documento no se discute, y dice algo distinto de lo que ven los ojos.
Qué hace que funcione
Cinco recursos que aparecen en casi todas las historias fuertes de este escenario.
- Un número que el lector puede comprobar: alumnos en clase, puertas en el pasillo, nombres en los leídos
- Una dirección exacta: aula 12, tercera planta, al fondo del pasillo
- Un adulto que responde con calma y asusta más que cualquier grito
- Un internado: trae un reglamento ya hecho, y una regla existe para romperse
- Un final sin solución: la última réplica dice un hecho y ahí se acaba
Cómo escribir la tuya
Empieza por un detalle que el lector pueda comprobar en su propio instituto: un número de aula, la hora del timbre, cuántos son en clase. Dedica las cinco primeras réplicas a una conversación normal, para que lo terrible llegue a un chat cotidiano y no a un escenario preparado.
La pausa hace falta dos veces: antes del giro y en el final. Cuanto más cortas sean las últimas réplicas, más fuerte suenan.
Aula 4B
El horario indica un aula que no existe en la planta. El pasillo acaba en una pared y aun así la puerta se abrió.
Cómo empieza
- ¿Dónde estás? La clase empezó hace diez minutos
- No encuentro el aula
- El horario dice 4B y en la planta solo hay 4A y 4C
- Tercera planta, al fondo del pasillo
- Estoy en la tercera. El pasillo acaba en una pared
El internado de las Urracas
En el internado hay una regla: si llaman tres veces, no abras. La regla de verdad era otra.
Cómo empieza
- ¿Qué tal por ahí? ¿Te has adaptado?
- Bien. Habitación doble, mi compañera es callada
- Pero las normas de aquí son raras
- Por ejemplo
- Luces fuera a las diez, los móviles se entregan
La tutoría de las 3:40
En el grupo de clase convocaron una reunión a las 3:40. Lo leyeron veinticinco personas y en clase somos veinticuatro.
Cómo empieza
- ¿Viste lo que pusieron en el grupo?
- Yo salí de ese grupo en mayo
- Entonces por qué sales entre los que lo leyeron
- Mándame una captura
- «Tutoría. Aula 12. 3:40»
FAQ
Qué historias de instituto hay aquí
Tres: «Aula 4B», sobre un aula que no está en la planta, «El internado de las Urracas», sobre la regla de los tres golpes, y «La tutoría de las 3:40», sobre un mensaje en el grupo de clase.
Qué es una historia de internado
Una historia donde los alumnos viven internos. El escenario te da el toque de queda, los tutores y un reglamento escrito, y el miedo se construye sobre una de esas reglas que deja de cumplirse.
¿Cuántas réplicas necesita?
Entre 25 y 35. Bastan para un arranque normal, un giro y un final corto, y salen alrededor de minuto y medio de video.