El internado de las Urracas
En el internado hay una regla: si llaman tres veces, no abras. La regla de verdad era otra.
- La otra persona¿Qué tal por ahí? ¿Te has adaptado?
- TúBien. Habitación doble, mi compañera es callada
- Pero las normas de aquí son raras
- La otra personaPor ejemplo
- TúLuces fuera a las diez, los móviles se entregan
- Y no se abre si llaman tres veces
- La otra personaEso es para asustar a las nuevas
- TúYo también lo pensé
- pausa 1.5 s
- Anoche llamaron tres veces
- La otra persona¿Y?
- TúMi compañera me tapó la boca con la mano
- Estuvimos así veinte minutos
- La otra personaClara, eso es novatada. Habla con la tutora
- TúSe lo dije esta mañana
- pausa 1.2 s
- Me preguntó en qué habitación estoy
- Le dije que en la doce
- Respondió que en la doce no alojan a nadie
- La otra persona¿Cómo que a nadie?
- TúLa segunda cama lleva hecha desde el año pasado
- pausa 1.8 s
- La otra personaEntonces quién es tu compañera
- TúMi compañera está durmiendo ahora
- Me da miedo mirarla
- La otra personaSal al pasillo y llámame
- TúNo puedo
- Están llamando a la puerta
- pausa 1.5 s
- Una
- Dos
- pausa 2.0 s
- La otra personaClara
- Clara, ¿no hubo una tercera?
- pausa 1.5 s
- TúNo la hubo
- Entró sin llamar
Cómo funciona
La regla de los tres golpes se enuncia en las primeras réplicas y a partir de ahí el lector cuenta con ella. El final no rompe la regla, la esquiva: lo terrible llega por un camino que la regla no prohibía.
Todas las historias son ficción. Cualquier parecido con personas o hechos reales es casualidad.